Solo erodadas rocas evocan
nombres que nacieron para morir
Juntos en un frío silencio
soportan la mirada del extranjero
que algún día estará con ellos.
porque la vida es muerte
¡Solo duermen!
21 de Junio 1996, Santiago-Bogotá.
Y las ruedas despegaron
El valle iluminado entre sueños ya profundos
La mirada se me agita
el sueño se atraviesa
Entre algodones extranjeros colgados en la oscuridad
viajo a mi destino.
Las estrellas son las mismas
Golpea el verdor de macizos implacables
La lluvia y el frio me dan un abrazo tropical
Rostros y culturas me sorprenden